
La percepción de los consumidores argentinos sobre el rumbo económico sufrió un marcado retroceso durante el segundo mes del año. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, se ubicó en 44,38 puntos, lo que representa una caída mensual del 4,70% y una disminución interanual del 6,09% respecto a febrero de 2025. El principal motor de esta baja fue el subíndice de "Situación Personal", que reflejó la mayor contracción entre todos los componentes, evidenciando que el impacto en las economías domésticas está pesando más que la visión macroeconómica general en el ánimo de la población.

Al desglosar los subíndices que componen el indicador, el dato más relevante es que las condiciones personales de los encuestados fueron las que más se deterioraron. La Situación Personal registró una caída del 7,62% en febrero y se sitúa un 9,64% por debajo del nivel de hace un año. Este desplome fue mucho más profundo que el de la Situación Macroeconómica, que cayó un 5,37%, mientras que el rubro de Bienes Durables e Inmuebles se mantuvo prácticamente estancado con una variación de apenas el -0,02%.
En cuanto al horizonte temporal, los argentinos mostraron una mayor cautela respecto al porvenir. Las Expectativas Futuras disminuyeron un 5,75%, mientras que la percepción de las Condiciones Presentes retrocedió un 3,22%. Este clima de desconfianza se tradujo también en una baja interanual acumulada: desde el pico de la gestión actual en enero de 2025 (47,38 puntos), el índice retrocedió un 6,33%.

El relevamiento, realizado por Poliarquía Consultores bajo la dirección de Sebastián Auguste, muestra que la caída de la confianza fue generalizada en todo el territorio nacional. La disminución más pronunciada se observó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) con un -7,77%, seguida por el Gran Buenos Aires (GBA) con un -5,35%. El Interior, por su parte, registró la contracción más moderada con un -2,26%, aunque sigue siendo la región con el índice de confianza más elevado (50,08 puntos).
Por nivel de ingresos —segmentado por el nivel educativo de los encuestados—, el informe destaca que la pérdida de confianza fue más aguda entre los sectores más pudientes. Los hogares de ingresos altos mostraron una disminución del 5,24%, mientras que en los hogares de ingresos bajos la contracción fue del 2,28%. No obstante, los sectores de mayores recursos aún mantienen un índice superior (45,50 puntos) frente a los sectores más postergados (43,63 puntos).

El informe del CIF se basó en una encuesta de 1.000 casos representativos de grandes centros urbanos de todo el país, incluyendo localidades como Tucumán, Córdoba, Rosario y Mendoza. El trabajo de campo se llevó a cabo entre el 2 y el 12 de febrero de 2026, mediante encuestas telefónicas, y presenta un error estadístico de +/- 3,5%. Cabe destacar que, a pesar de la baja mensual, el índice aún se mantiene un 24,66% por encima del piso alcanzado en enero de 2024, inmediatamente después de las primeras medidas económicas del actual gobierno.